Viaje a través del flamenco donde la pintura no es más que un instrumento para plasmar la fuerza de esta expresión artística.
La Sinergia es la acción de dos o más causas cuyo efecto es superior a la suma de los efectos individuales.
"Desde esta perspectiva esta exposición surge de la necesidad de conjugar las diferentes facetas artísticas en las que me encuentro inmerso y gracias a las cuales me mantengo vivo."
"Mi inquietud por las nuevas formas de entender el arte, la experimentación y el propio flamenco son en sí el motor de esta experiencia y en definitiva de mi propia vida."
Julián Lorenzo
El flamenco es un arte que formando parte de nuestro patrimonio intangible tiene la capacidad de expresar, desde la alegría más festiva hasta la pena más desgarradora. Por otro lado es y ha sido la pintura a lo largo de mi vida la manera más tangible de plasmar mis emociones a lo largo de tiempo. Ambos artes, pintura y flamenco, han confluido en mi vida formando parte de mi propia idiosincrasia, dando lugar a una nueva manera de concebir ambas expresiones. Esta conjunción artística se ha transformado de manera espontánea en un retrato de mí propio Yo. Fruto de esa sinergia se muestra hoy esta exposición que recoge de manera pictórica la parte más inmaterial del arte.
Uno de los aspectos principales de este proyecto ha sido fomentar la innovación a través de la creación de nuevas formas de expresión donde se integren los valores de los distintos artes. El resultado tangible de este proceso se ha plasmado en las obras que aquí se presentan. Estas obras además, han sido concebidas para la generación de nuevos espacios culturales que, al ser imaginados desde un modelo y estrategia de intervención definido, son capaces de englobar tanto la creatividad individual como la colectiva.
Esta unión entiende el arte como un propio organismo vivo, complejo y dinámico. Donde los procesos internos y externos funcionan como órganos que, relacionados entre sí, sostienen la vitalidad del organismo completo. Cada una de las obras que forman esta exposición representa uno de los Palos del flamenco con los que me siento más identificado. El proceso de creación de cada una de las obras ha sido concebido desde el preludio hasta el desenlace en la confluencia de música, baile y pintura. Por ello para realizar el fondos de cada una de las obras, se han elegido los colores que me transmite el Palo pintado, escuchando hora tras hora los mismos cantes, mientras se traza el fondo sobre el cual la bailaora concluirá la obra.
"Esta obra es en si misma una impronta de la intensidad del arte flamenco, donde la bailaora transmite los cantes al cuadro convirtiéndose así en un nexo fundamental entre el artista y la obra"
